
El fascismo opera como una estructura psicológica que moviliza masas a través del miedo, la fascinación y la obediencia afectiva

“Pensarles se vuelve urgente en un mundo donde los riesgos y las amenazas se han diversificado, aumentado y vulnerarles es muy fácil”.

“La protesta contra una arbitrariedad estatal empezó a volverse memoria organizada”