COLUMNAS PLEBEYAS

El criminal genocidio de Washington en contra del pueblo cubano - Sentido Común

Con la precarización de las condiciones de vida del pueblo cubano, desde Washington se

generan las condiciones para un golpe de Estado. Aunque, como ha quedado claro con

Venezuela, no debe descartarse una intervención directa

19/03/2026

 

Por Tania Arroyo Ramírez

El pasado 16 de marzo, el colapso del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) sumergió

a Cuba en un apagón generalizado, un síntoma crítico de una crisis que en los últimos

meses arrastra jornadas de hasta 20 horas sin luz. La isla ha resistido durante más de 60

años la asfixia ejercida por Washington sobre su economía; sin embargo, el bloqueo ha

alcanzado su punto más álgido con la parálisis total del suministro de petróleo.

Venezuela sostuvo la matriz energética cubana durante un cuarto de siglo. Pero el asedio

económico de Estados Unidos en contra de la Revolución Bolivariana obligó a interrumpir

la regularidad del flujo del energético el año pasado. México emergió entonces como un

aliado estratégico y, para 2025, se convirtió en el principal proveedor de petróleo y

refinados de la isla.

Pero este puente energético se ha quebrado. Venezuela detuvo sus envíos tras la

“Operación Resolución Absoluta” del pasado 3 de enero. Simultáneamente, el Gobierno

Mexicano suspendió el suministro del recurso ante las amenazas de aranceles punitivos

proferidas por Donald Trump. El último aliento energético hacia la isla llegó el 9 de enero

de 2026, cuando el buque mexicano Ocean Mariner entregó 86,000 barriles. Desde ese

día, el genocidio silencioso promovido históricamente por el imperialismo estadounidense

se recrudeció.

La carencia de combustible ha derivado en condiciones asimilables a un crimen de lesa

humanidad. Al ser la columna vertebral de una infraestructura vital, su ausencia paraliza la

distribución de alimentos, impide la realización de cirugías hospitalarias y anula los

sistemas de saneamiento. Actualmente, 10.9 millones de habitantes enfrentan una

aniquilación sistemática por inanición y la falta de atención médica; el colapso de estos

servicios causa ya muertes evitables.

El mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel, insiste en que las negociaciones con la Unión

Americana deben basarse en el respeto a la soberanía. Sin embargo, la prensa

estadounidense afirma que Washington condiciona la reactivación del suministro a su

renuncia.

Durante décadas, los presidentes estadounidenses se han opuesto al gobierno

“comunista” de Cuba, pero han respetado el acuerdo de no intervención pactado con la

entonces Unión Soviética durante la crisis de los misiles de 1962. No obstante, el mismo

día del apagón, Trump declaró: “Creo que tendré el honor de tomar Cuba […] puedo hacer

lo que quiera con ella, si quieren saber la verdad. Son una nación muy debilitada […]” y

afirmó que, después de Irán, se ocuparía de Cuba.

Por lo pronto, con la precarización de las condiciones de vida del pueblo cubano, desde

Washington se generan las condiciones para un golpe de Estado. Aunque, como haquedado claro con Venezuela, no debe descartarse una intervención directa, un factor

que seguramente condiciona ya las decisiones del gobierno cubano.

Ante el despliegue del “corolario Trump” a la Doctrina Monroe, la respuesta de los

pueblos nuestroamericanos es urgente. Cuba es el objetivo inmediato y, no importa lo que

se negocie, México es el siguiente en la lista. Así que, por humanidad, Claudia Sheinbaum

y Delcy Rodríguez no pueden escatimar esfuerzos para reanudar el suministro de petróleo

a la isla. Como recordó Andrés Manuel López Obrador, citando a Lázaro Cárdenas ante la

invasión a Playa Girón: “No es lícito preconizar nuestra indiferencia ante su heroica lucha,

porque su suerte es la nuestra”.