COLUMNAS PLEBEYAS

El superpeso: ¿milagro o cambio de modelo? - Sentido Común

El punto de partida es reconocer que, desde 2018, el país inició un cambio de rumbo en la
conducción de las políticas económicas

19/02/2026

Por Oscar Rojas

El nuevo modelo económico mexicano está por definirse en sus contornos generales para

su inscripción en la historia del pensamiento económico universal. Este es el curso natural

de la teorización: la circunstancia histórica crea primero los elementos y prácticas que

luego se formalizan en ideas científicas.

La Teoría general de Keynes (1936) surgió después del New Deal del entonces presidente

de Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, quien ya aplicaba en su gobierno medidas que

podrían considerarse “keynesianas”. De ahí que la nueva modelación se nutra de la

práctica en desarrollo en la realidad económica, aunque también se apoyen en el acervo

de escuelas de pensamiento que han resistido otras crisis históricas.

El punto de partida para teorizar el “superpeso” es reconocer que, desde 2018, el país

inició un cambio de rumbo en la conducción de las políticas económicas (fiscales,

monetarias y sociales), las cuales se han articulado para revertir la pauperización

sistemática y abrir paso a un nuevo periodo de reindustrialización. Una manifestación

visible de este proceso es el cambio de tendencia en la cotización de nuestra moneda.

Durante el periodo neoliberal y, de hecho, desde el periodo del llamado milagro

mexicano, el peso estaba sometido a un mecanismo sistémico de devaluación. La

pregunta no era si se habría de devaluar, si no en qué medida, por lo que el fenómeno de

la revalorización ha puesto un tema que no puede ser obviado por propios ni extraños.

Sin embargo, muchos economistas neoliberales atribuyen el fenómeno solo a factores

externos (debilitamiento del dólar), negándose a reconocer la estabilidad

macroeconómica mexicana como variable clave. Partiendo de un primer análisis

cuantitativo, la depreciación del dólar (índice DXY) desde 2025 alcanzó alrededor de 9%,

mientras que la revaluación del peso alcanza en el mismo periodo, 15% (datos de la

Reserva Federal). ¿Cómo explicamos el diferencial faltante? No se trata solamente de la

cotización y de las fuerzas especulativas del carry trade o negocio inter divisas (fenómeno

que ha persistido aun con la disminución de la tasa de interés), sino también de la

perspectiva de crecimiento futuro.

Aquí es necesario recordar cuál es el papel de la moneda nacional para una economía,

especialmente en materia de capacidad exportadora; es un fenómeno histórico conocido

que los países que buscan mejorar sus condiciones de exportación suelen depreciar su

moneda para volverse más “competitivos”. No obstante, este objetivo se ha logrado aún

con el proceso de apreciación cambiaria.De acuerdo con datos reportados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía

(INEGI), en 2025 México rompió récord exportador con más de 660 mil millones de

dólares. Una vez más, la realidad impugna las nociones teóricas neoliberales.

De igual manera, una apreciación de la moneda suele considerarse nociva porque inhibe

el crecimiento del turismo y la llegada de inversiones extranjeras; sin embargo, la realidad

arroja niveles récord en ambos rubros: crecimiento de 13.6% anual (INEGI) y flujos de 40

mil millones de dólares (Secretaría de Economía), respectivamente.

Por ello, el superpeso es un fenómeno que todavía está por escribirse, pero que, desde

ahora, nos habla no solo de una alteración milagrosa del mercado, sino de un cambio

profundo en la lógica del modelo económico mexicano.