OpenAI enfrenta rechazo en EU por convenio con el Pentágono para uso militar - Sentido Común
La empresa dijo que mantendrá sus salvaguardas y que el despliegue será en la nube con personal acreditado; aún así, el texto reporta que más de 700 mil personas han eliminado ChatGPT en Estados Unidos tras el anuncio del viernes.
04/03/2026
Redacción | Internacional
CIUDAD DE MÉXICO (Sentido Común).- OpenAI afirmó que conservará el control de su “safety stack”, un conjunto de medidas técnicas y de política para operar su tecnología con límites definidos. También señaló que su herramienta se implementará únicamente mediante la nube, con ingenieros de la compañía con habilitación de seguridad trabajando con el Departamento de Defensa de Estados Unidos para asegurar el cumplimiento de guardrails, descritas como barreras o salvaguardas.
Estas precisiones llegaron después de que, el viernes, la empresa responsable de ChatGPT comunicó un acuerdo con el Pentágono para que su inteligencia artificial sea utilizada en sistemas militares clasificados. A partir de ese anuncio, se multiplicaron las críticas de usuarias y usuarios en redes sociales.
De acuerdo con el texto, la inconformidad se vincula con inquietudes sobre el uso de información personal. Aunque ChatGPT es una inteligencia artificial conversacional que organiza datos y responde en lenguaje común, el contenido advierte que detrás opera un manejo masivo de datos que podría destinarse a vigilancia, lo que generó alarma.
En ese contexto, el texto señala que más de 700 mil personas ya desinstalaron ChatGPT en Estados Unidos como forma de protesta. La reacción, añade, ha sido principalmente ciudadana, pero también tuvo eco en figuras públicas. Se menciona el caso de Katy Perry, quien publicó en redes sociales que contrató la suscripción de otro servicio de IA.
Ante la presión, OpenAI planteó ajustar el acuerdo para dejar establecido que la herramienta no debe usarse para vigilar a la población. Sin embargo, según el texto, el director general Sam Altman ha admitido que la empresa tiene un margen limitado frente a decisiones del ejército estadounidense.