Congreso de CDMX recibe propuesta para retirar el aborto del Código Penal - Sentido Común
Colectivas y organizaciones entregaron al Congreso capitalino una propuesta para retirar el aborto de la vía penal; señalan que, pese a estar permitido hasta las 12 semanas, su tipificación aún genera obstáculos legales y de atención médica.
28/04/2026
Redacción | Nacional
CIUDAD DE MÉXICO (Sentido Común).- El aborto debe dejar de tratarse como un asunto penal y reconocerse como un servicio de salud pública. Esa fue la demanda que organizaciones y activistas llevaron al Congreso de la Ciudad de México, donde entregaron una propuesta para eliminar este delito del Código Penal capitalino.
La petición fue recibida por Jesús Sesma, presidente de la Mesa Directiva del Congreso local, quien se comprometió a enviarla a las y los legisladores para que sea revisada.
Actualmente, en la CDMX la interrupción del embarazo está despenalizada por cualquier causa hasta las 12 semanas de gestación. Sin embargo, las organizaciones señalaron que la permanencia del aborto dentro del Código Penal todavía puede representar barreras para mujeres y personas con capacidad de gestar.
Durante la protesta realizada afuera del recinto legislativo, las participantes expresaron su exigencia con consignas y una acción simbólica en las escalinatas del Congreso, donde rompieron un tomo de la normativa penal.
Fernanda Castro, integrante del Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE), explicó que la acción retomó la figura de la piñata como un elemento de la cultura mexicana para representar un Código Penal que, de acuerdo con las activistas, ya no responde a las necesidades actuales en materia de derechos reproductivos.
Desde el ámbito médico, Tania Marín, coordinadora médica de Médicos del Mundo, señaló que mantener el aborto como delito puede poner en riesgo la salud de las mujeres, pues la atención se concentra en las consecuencias legales y no en garantizar servicios de salud.
Irene Vázquez, coordinadora de comunicación de IPAS Latinoamérica y el Caribe, planteó que la propuesta busca que la interrupción del embarazo deje de abordarse desde el castigo y sea tratada como un servicio esencial de salud pública.