COLUMNAS PLEBEYAS

Economía, votos y señales: el ajedrez de Claudia Sheinbaum frente a sus aliados. - Sentido Común

Un nuevo rechazo individual o en conjunto sería una señal clara de que su proyecto.

prioridad es la supervivencia de sus privilegios y rentas políticas, por encima del proyecto.

23/03/2026

Por Tonatiuh Martínez Aviña

Joseph Stiglitz, George Akerlof y Michael Spence recibieron el Premio Nobel de

Ciencias Económicas en el año 2001. Sus aportaciones a la teoría económica

cismaron la ortodoxia reinante de los ochenta. Los autores rompieron el principio

básico de la información perfecta. En las siguientes líneas describo tres de sus

aportaciones y cómo se relacionan con las propuestas electorales en México y la

aparente ruptura en la coalición gobernante.

La información asimétrica indica la diferencia en cantidad y calidad de información

en un intercambio, una de sus consecuencias es la selección adversa, el

mecanismo por el cual esa falta de datos hace que el mercado se llene de

productos, personas o partidos políticos de baja calidad. Por ejemplo, la compra

de un vehículo usado. El vendedor sabe las fallas ocultas del automóvil y no está

obligado a revelarlas al comprador. O un partido político que esconde información

vital de sus votantes.

Ante la información asimétrica y la selección adversa, Spence desarrolló el

concepto de ‘señalización’, que plantea la emisión de señales por los individuos

para validar atributos que los diferencien de competidores que podrían parecer

homogéneos y así evitar fallos de mercado. El ejemplo clásico es el uso de los

títulos académicos para demostrar capacidad laboral, pero también se extrapola a

lo electoral.

La propuesta electoral (Plan A) presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum

buscó, entre otras cosas, restar poder a las élites partidistas, modificar el sistema

de representación proporcional y reducir el financiamiento electoral. El hecho de

que los aliados a Morena, PVEM y PT, frenen o condicionen una reforma de su

propia coalición es un caso de libro de texto sobre fallas de mercado aplicadas a la

política.

Me explico: el Gobierno de México alcanzó millones de votos gracias al proyecto

de nación que enunció en campaña. Sin embargo, debido a la falta de información

completa, los votantes repartieron sus votos entre los partidos que ahora

gobiernan y Morena terminó asociándose con partidos cuyo incentivo principal es

la supervivencia y no necesariamente la ideología programática. Al no acompañar

el Plan A, los aliados se distancian del proyecto de la Cuarta Transformación, y

señalan que su apoyo no es gratuito ni automático. Ocultan sus verdaderas intenciones de negociación hasta el último momento para extraer concesiones,

como la cláusula de vida eterna; no aceptan la reducción del poder de sus élites

internas.

La negativa al Plan A del PVEM y PT se convierte en un mecanismo de

comunicación estratégica también. Al proponer eliminar plurinominales y reducir el

financiamiento, la Presidenta envía una señal que le cuesta los aliados, que vieron

amenazados espacios de poder y de financiamiento público. Actores políticos

realmente comprometidos con un proyecto de nación aceptarían el costo de

proponer algo que reduce su propio margen de maniobra. La mandataria se

diferencia además del político tradicional ante el electorado, mientras que los

aliados se separan del grupo al no votar la reforma.

La nueva propuesta es el Plan B, que busca fijar un techo a las remuneraciones

de los jefes partidarios, la reducción del número de regidores, el establecimiento

de un tope presupuestal a los congresos locales, además de fortalecer la

democracia directa a través de la revocación de mandato. Un nuevo rechazo

individual o en conjunto sería una señal clara de que su prioridad es la

supervivencia de sus privilegios y rentas políticas, por encima del proyecto. Una

señal clara para los votantes en las siguientes elecciones.