COLUMNAS PLEBEYAS
De Caracas a Teherán - Sentido Común
“El hegemón pirata estadounidense se ha creído sus propias mentiras.”
16/03/2026
La humanidad inició el año 2026 viendo al hegemón pirata iniciar una guerra contra todos sus vecinos hemisféricos. El sábado 3 de enero secuestró a Nicolás Maduro, presidente de la República Bolivariana de Venezuela (RBV). Los órganos de gobierno de ese Estado nuestroamericano se sostuvieron. Luego de una resolución de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió el mando como presidenta encargada. La Asamblea Nacional juramentó a Rodríguez. Lleva diez semanas en el cargo, soportando la terrible presión de un presidente estadounidense cada día más errático.
Recordemos las “normas de combate” que propuse en este espacio. El tirano Trump declaró su victoria en Venezuela diciendo que ahora él era quien mandaba en Venezuela. Eso dice nuestro enemigo. Hay quienes habrían deseado ver a la RBV combatiendo casa por casa en Caracas. Eso dicen algunos de nuestros amigos. También hay quienes sospechan que la nueva administración de Rodríguez ha traicionado la causa del chavismo. Esa línea de razonamiento solo beneficia a nuestro enemigo. Estamos empezando la undécima semana de la guerra de Trump contra Venezuela. Mantengamos la cabeza fría. No bebamos la propaganda enemiga.
El hegemón pirata estadounidense se ha creído sus propias mentiras. El sábado 28 de febrero, al terminar la octava semana de la guerra en Venezuela, Estados Unidos atacó a la República Islámica de Irán (RII). Sus bombardeos mataron amiles de personas —incluidas 180 niñas y maestras de una escuela en Teherán—. Entre las víctimas estaba Alí Khamenei, líder supremo de la RII.
Las declaraciones del tirano Trump indican que él creía que Khamenei sería sustituido por una persona con la cual se podría establecer una relación similar a la impuesta a Venezuela. No ocurrió así. Pese a que los bombardeos continuaron y pese a que Estados Unidos dijo haber golpeado la sede de la Asamblea de Expertos, este órgano colegiado —electo por el voto popular de la ciudadanía iraní— no solo logró reunirse, sino que eligió como nuevo líder supremo de la RII a Mojtabá Khamenei, hijo del líder asesinado.
Peor para la Unión Americana, el presidente de la RII, Masoud Pezeshkián, también electo por voto popular, sigue en funciones. El Majlis, el parlamento ¡también electo por la ciudadanía!, sigue funcionando. Las instituciones constitucionales iraníes siguen en pie pese al constante bombardeo; además, sus fuerzas armadas han reaccionado eficazmente.
Mientras tanto, en Washington D. C., la oposición demócrata llevó al pleno del Senado una resolución para frenar la “injustificada e ilegal guerra para cambiar el régimen político de Trump contra Irán”. El 4 de marzo, la resolución fue rechazada por la mayoría republicana en un cerrado voto de 53 contra 47. Un senador republicano se unió a los demócratas y estos perdieron un voto.
En el vecino del norte crece la oposición a la guerra. La RII resiste ya por dos semanas. El estrecho de Ormuz está cerrado y ha iniciado una crisis energética global.
Y —en medio de este caos— el hegemón pirata convocó en Florida a los cipayos de Latinoamérica y el Caribe para formar un “Escudo de las Américas”. La guerra sigue.