COLUMNAS PLEBEYAS

R.O.E.: ¿Qué hacer ante la Guerra de Trump? - Sentido Común

En el norte y en el sur buscamos lo mismo: que el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo no desaparezca de la tierra.

28/01/2026

Federico Anaya Gallardo

En este inicio de año debemos escribir sobre Venezuela. No hay alternativa. En este texto uso el término anglosajón rules of engagement (R.O.E.) en lugar del castellano “normas de combate”, porque el estado de guerra lo impuso el hegemón estadounidense dirigido por Trump. 

Esa realidad es gravísima. Apenas inicia con el ataque a Caracas y el secuestro del presidente de la República Bolivariana de Venezuela (RBV). No sabemos cuándo acabará. La Casa Blanca trumpiana amenaza atacar otros países sin que le importe el Derecho Internacional ni el derecho interno de su propia república. Por eso, en nuestro México de élites tan polarizadas, hasta Joaquín López-Dóriga aceptó —en un video y un trino del 9 de enero de 2026— que, ante el riesgo de una intervención estadounidense en México, solo hay una actitud: la unidad.

Unidad significa respetar con disciplina las funciones que tienen los órganos constitucionales de nuestra República. Pero, si México y Latinoamérica han de salir airosos de este conflicto, también deberemos ser disciplinados en el frente intelectual. El ataque y el conflicto en curso imponen ciertas R.O.E., entre las que se me ocurren cuatro básicas: 

  1. Recordar siempre que existe un estado de guerra entre Estados Unidos y Latinoamérica. Que el ataque inicial haya sido quirúrgico no cambia esa dura realidad. Que esta etapa de la guerra sea “suave” no significa que así seguirán las cosas. En enero de 1940 nadie imaginaba lo que ocurriría en junio siguiente: la Alemania nazi-fascista humilló a Francia y ocupó París.
  2. Aceptar que hay que tomar partido —en guerra no hay de otra— y que debemos declararnos o por EE.UU. o por Venezuela. Yo estoy por Venezuela porque estoy por México y Latinoamérica. Hasta López-Dóriga entendió esto.
  3. Entender que usar como base de nuestros debates la versión del enemigo (EE.UU.) es favorecer su estrategia de comunicación. Fernando Buen Abad Domínguez nos alertó —en entrevista con RompevientoTV el 6 de enero de 2026— sobre la debilidad de nuestro bando en esta trinchera.
  4. Recordar que el agresor en esta guerra (Estados Unidos) pretende destruir el Derecho Internacional y los principios democráticos. Esto último lo muestra la represión que Trump lleva a cabo en contra de su propio pueblo. La ejecución extrajudicial de Renee Wood en Minneápolis el 8 de enero de 2026 es tan solo la última de las campanadas de emergencia en aquel frente.

De las reglas 2 y 4 se sigue que, mientras dure la guerra, persistir en la descalificación de las autoridades de la RBV es hacerle el juego al enemigo. Justamente preocupada, la periodista mexicana Blanche Petrich me decía que nos debemos a la verdad. De acuerdo, pero en guerra, además, debemos ser prudentes y estratégicos.

Gusanos y cipayos aseguran que en Venezuela “no hay Constitución”. Con la misma medida, deberían decir que tampoco hay Constitución en Estados Unidos. Para salir de esa trampa, la regla 4 es nuestra guía estratégica. Las luchas del pueblo estadounidense y las de los pueblos latinoamericanos deben estar siempre coordinadas, porque buscan lo mismo: respeto al imperio de la ley (rule of law) y a la Constitución democrática y popular de nuestras repúblicas.

En el norte y en el sur buscamos lo mismo: que el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo no desaparezca de la tierra, como decía un abogado de Illinois.